Cine de animación experimental en Cataluña y Valencia. La curiosidad de la experimentación

Posted by EL ULTIMO NECIO On sábado, 18 de diciembre de 2010 2 comentarios

Sobre el contenido de este libro he de hacer algunas apreciaciones antes de meterme de lleno en comentar que vamos a encontrar en su interior.

En la página 55 los autores, Emilio de la Rosa y Eladi Martos, especifican lo siguiente: “Estamos hablando de cine, ya que como avanzamos al principio obviaremos prácticamente cualquier otro formato”.

Esta, a mi ver, estupidez, es un “dogma” que también sigue la Academia de las Artes y las Ciencia Cinematográficas de España, algunas televisiones y ya menos algún que otro Certamen. El paradigma de la bobada es tal que hoy día si un autor elabora una película de dibujos animados, para que en España sea considera “película” el autor deberá Kinescopar su trabajo, ocasionado la perdida de calidad correspondiente y un gasto extra innecesario.

Pero aún la necedad llega mas lejos todavía, en un popular programa de televisión tienen –o tenían- un concurso de cortometrajes, donde solo admiten cortos Kinescopados, pero luego resulta que el trabajo es emitido en VIDEO.

Esto me llega a pensar que son filtros para que al final las ayudas lleguen siempre a los mismos, o por el contrario se trata de un “chantaje”, “Si quieres que emitamos tu película es obligado pagar tantos miles de euros a un laboratorio”. Permitidme que reitere en la idiotez de este concurso: El realizador envía un DVD, seleccionan la película, le obligan a Kinescopar el DVD, y finalmente emiten la versión de DVD. Todo esto se acentúa más todavía si hablamos de animación, cuando toda ella se trabaja directamente en ordenador y se exporta en formato digital, obteniendo una calidad mayor que la que pueda dar el celuloide.


Si incluso estos filtros innecesarios contra el cine que no esta en formato celuloide también los colocamos en los libros, revistas o cualquier otro medio escrito somos cómplices de una industria, y esta última palabra es un eufemismo, que no levanta cabeza ni de coña.

Cine de animación experimental en Cataluña y Valencia” es una obra que data de 1999, año donde el sistema digital aún no se ha popularizado como ahora, y cuando la alta definición era totalmente desconocida, por lo que torcemos un brazo a favor de ambos autores.

Pero como indicaba al comienzo del texto son varias las apreciaciones que tenia y sigo con ellas.

El segundo problema que observo es la imposibilidad de poder visionar la mayoría –por no decir todos- de los títulos que los autores mencionan en el texto, ya podría haberse esforzado la editorial –Filmoteca de la Generalitat Valenciana- e incluir una selección de estos trabajos, más teniendo en cuenta que los mismo fueron proyectados –o eso creo porque son co-editores- durante la Semana de Cine Experimental de Madrid. Son trabajos que dudo vayan a ser editados alguna vez, o emitidos por TV, también he intentado buscarlos vía on-line, pero ha sido imposible.


Al respecto hago una pequeña reflexión. ¿Los autores o productoras de esos trabajos no han pensado la viabilidad de colgarlos en Internet con la intención de hacerlos conocer al gran público, que no se pierda el nombre de sus realizadores o recuperar una memoria cinematográfica olvidada? No sé si la respuesta es una indiferencia por los propios interesados o por el contrario una cuestión de derechos de autor, autores que solo mostrarían su trabajo a cambio de una compensación económica, aunque ese trabajo no interesada a nadie. Esto último lo digo porque de aquí a unos años atrás he podido observar a diferentes autores españoles de cortometrajes de animación que pretenden cobrar por visualizar dos, tres o cinco minutos que es la duración estándar de esos trabajos. Allá cada cual con lo suyo, no soy nadie para criticar a otro por querer cobrar la visualización de su trabajo. Pero estoy convencido de que esa actitud es contraproducente, solo se consigue que ese trabajo desaparezca y caiga en el mayor olvido.

Desafortunadamente mis apreciaciones continúan. Abría que definir mejor que se entiende por “cine experimental”, ¿Es referido a la narrativa? ¿La dirección artística lo define? ¿A caso el argumento es decisivo?... Podríamos continuar elaborando muchas mas interrogantes. Hay casos que no cabe duda como podría ser José Antonio Sistiaga, Jhon Hubley o Norman McLaren, ¿pero acaso no hay trabajos de Tex Avery o Ub Iwerks que podrían ser considerados experimentales? Es una definición complicada si no nos vamos a los extremos, caso contrario dentro del género animado casi la mayoría de trabajos tienen aspectos experimentales. Si comparamos algunos libros sobre el tema descubriremos que hay algunas películas que coinciden en todos ellos pero otras lo son o no dependiendo del autor, y hay veces que dentro de “cine experimental” se mete o se confunde con el surrealismo.

Algunos títulos que aparecen en este libro, al menos desde mi punto de vista, no son nada experimentales, su técnica animada clásica o su narrativa convencional lo alejan de ese género. Y como indicaba en el párrafo anterior si para determinar si una película de dibujos animados es o no experimental vamos a observar con lupa su narrativa, guión, animación, iluminación, diseño de personaje… y todo término que se nos ocurra, en ese caso casi la mayoría del cine animado es experimental.

Voy a una penúltima apreciación, y tiene que ver con los términos utilizado por los autores para definir cine amateur o profesional, según se entiende leyendo el texto, toda película rodada en 16 mm es ameteur, mientras que aquella con soporte de 35 mm es profesional.

¿Los dibujo de Hanna Barbera, son amateur o profesionales? Esta pregunta es algo demagoga, es cierto que el presupuesto de una película define el soporte o la cámara final que se va a utilizar, lógicamente si usamos una cámara amateur nuestro producto final será amateur. Pero también podamos hacer un planteamiento contrario, y aquí vuelvo a los cortos de Hanna Barbera destinados a la televisión, totalmente profesionales porque daban de comer a sus autores, de forma que lo que no delimita si es o no amateur en ese trabajo es el soporte utilizado.


Hoy día y hace 10 años también, hagamos cortos animados en video, 35 mm o 16 mm, no sacan del paro a sus autores, no existe una industria sostenida por el formato de cortometraje, el 100 % de sus autores producen estas piezas por amor al arte, ya sea invirtiendo de su bolsillo o logrando una subvención, en la mayoría de los casos –por no decir todos- no se amortiza lo invertido. Un realizador utiliza este formato como puente a un largometraje o a un puesto de trabajo en la industria. Diferenciar entre corto experimental amateur y profesional es un sinsentido, de todas formas a lo largo de todo el texto los autores no llegan a mostrar un solo cortometraje que definan como profesional.

Y ya llegamos a la última apreciación. La carente industria cinematográfica animada española no tiene ninguna identidad propia, ni ahora ni antes ni nunca. Es fácil reconocer una obra y saber que procede de la República Checa, ni hace falta poner como ejemplo Japón, o en los EE.UU. según la época o productora tiene identidad propia, no creo que haga falta poner siquiera un ejemplo.

¿Alguien podría indicarme algunos rasgos que definan la animación española? ¿“El Cid: la leyenda” y sus influencias procedentes de Dreamworks la consideramos típica de España? ¿O por el contrario “Planet 51” se asemeja más al estilo español? ¿O es Cruz Delgado quien aporto el procedimiento estético a seguir por el resto? La falta de una industria sólida, una producción tan pobre en número de estrenos o la poca apuesta de la televisión por la animación española, ocasiona que España no tenga un estilo reconocido. Entonces, ¿como podemos hablar de animación valenciana, madrileña o catalana? ¿Que es una película valenciana? ¿Aquella dirigida por un valenciano? ¿Cuándo el presupuesto procede de una entidad pública o privada valenciana? ¿O simplemente es aquella rodada en Valencia? ¿Qué nacionalidad tendría una cortometraje de animación dirigido por un valenciano y rodado en Murcia con dinero asturiano?

Según leemos este libro parece ser que el lugar de nacimiento del realizador define la nacionalidad del cortometraje, si esa misma teoría la aplicáramos en Hollywood, cuantos grandes éxitos a lo largo de la historia podría apuntarse el cine europeo.

Pero se riza el rizo cuando hablamos de cine experimental, un genero que ni si quiera cambia su identidad dependiendo del país. ¿Alguien podría enumerar las diferencias entre la animación experimental canadiense y la italiana?

Debemos de suponer que los autores debían centrarse en realizadores nacidos en Valencia y Cataluña si querían que la Generalitat les financiara esta publicación. Aprovechamos para indicar que existe otra publicación dedicada al cine animado experimental en Euskadi.

Y por fin llegamos a comentar que vamos a encontrar en el interior de este libro. El texto se divide en dos partes: “Cine de animación experimental catalan” y “Cine de animación valenciano”.

La primera parte se divide en los siguientes enunciados: Primera etapa (1947-1965); Segunda etapa (1965-1975); y Tercera etapa (1976-1998), precedidas por una introducción y un epílogo. Lo que hacen los autores es reseñar cronológicamente la filmografia de diferentes realizadores catalanes, enumeran sus obras con reseñas bastante interesantes, solamente que al no tener oportunidad de ver esas películas no podemos aventurar si son o no acertadas.

La segunda parte de libro se estructura igual que la anterior: Primera parte. Planteamiento. Los años cuarentea; Segunda parte. El nudo. Cine de animación experimental valenciano; Tercera parte. Desenlace. Resurgimiento y auge de la animación valenciana.

Además de enumerar todos los títulos de los autores valenciano y catalanes dedican algunos capítulos a aspectos generales: Renovación del cine amateur; La abstracción; Las empresas de producción y de servicios; o La enseñanza como elemento del género.

Es un libro de 158 páginas con muy pocas fotografías en blanco y negro a un precio de 9.00 €. Se puede encontrar con facilidad en la LLIG – Llibreria del a G. V. (si todavía no han agotado la edición).

En definitiva, a pesar de las apreciaciones –que no son criticas destructivas ya que son opiniones de carácter general- es un buen texto que nos sirve para conocer autores y títulos, y sobre todo descubrir que en España se ha hecho y se hace buena animación experimental.

2 comentarios to Cine de animación experimental en Cataluña y Valencia. La curiosidad de la experimentación

  1. says:

    Anónimo Me parecen muy bien los comentarios pero las faltas de ortografía y la pésima redacción les restan credibilidad. Por favor, cuidemos un poquito estos aspectos. No se puede hablar de cultura desde la incultura.

  1. says:

    Anónimo Agradecemos tu comentario, revisaremos con más cuidado los post para ir corrigiendo las erratas.
    Saludos.
    (La animación escrita)